Puede darse el caso que tu instalación de riego para el césped esté tan deteriorada que no quieras continuar con ella. A veces pueden influir otras causas de tipo práctico como puede ser su mantenimiento, o de tipo económico, como puede ser su consumo de agua un gasto al que no quieres seguir haciendo frente.

    Existe en estos casos una opción muy viable que es la de reestructurar tu jardín eliminando el césped, y plantando diversas plantas, arbustos y árboles, e incorporar un riego por goteo. 

    El riego por goteo tiene un consumo casi despreciable respecto al riego por aspersión que requiere un césped. Cada emisor emite un caudal de unos dos litros por hora. Los tubos de gotero más habituales suelen tener unos tres emisores por metro, que pueden regar a tres plantas diferentes.  En cuanto a coste de instalación, el riego por goteo es mucho más barato que el riego por aspersión de un césped, donde se necesitan programadores, electroválvulas, emisores y tuberías mucho más complejas y caras. Para que se hagan una idea, el precio de un metro de tuberia de goteo con tres emisores, es de poco más de un euro. 

La tubería de gotero se puede dejar sin enterrar siendo tapada por el propio crecimiento de la planta o arbusto.

   Si se trata de unas plantas o arbustos que no tapizan el suelo, la tuberia de gotero se puede enterrar, pues se trata de un material diseñado para permanecer bajo tierra  sin que sus emisores se ensucien o taponen.

    Existe una tercera opción, un poco más costosa, pero de un acabado mucho más espectacular, basada en colocar el tubo de gotero  debajo de gravas de colores tapizando el suelo de lo que era el antiguo césped (fotografía superior), o bien debajo de corteza triturada de árbol (fotografía inferior).