¿Está bien construida vuestra instalación de riego? En esta sección os vamos a dar unas directrices para que averiguéis si vuestro sistema de riego está bien diseñado. Nos vamos a centrar en los sistemas de riego implantados en céspedes, porque son los que más cantidad de agua consumen y los que suelen tener el mayor número de errores de diseño. Podríamos abordar el riego por goteo también, pero este capítulo se alargaría bastante, por lo que nos vamos a centrar solo en el riego de céspedes.

   

    Observar este dibujo:

Se trata de un césped que tiene seis emisores de agua. Vuestra instalación de riego logicamente será diferente porque el tamaño y la forma de la parcela del cesped será distinta y tendréis también un número diferente de emisores. Pero en esencia toda instalación de riego coincide basicamente con la figura que mostramos arriba: los emisores de agua se agrupan en líneas a lo largo del césped y dependiendo del ancho que tenga, se incorporan nuevas líneas de emisores dispuestas paralelamente.

    Encended vuestro riego y observad el alcance de los emisores. Si la instalación de riego está bien diseñada,  cada emisor tiene que alcanzar la base de los emisores adayacentes. Es decir, el chorro de agua del emisor 1 tiene que tocar al 6 y al 2, el emisor 2 al 1,3 y 5, el emisor 3 al 2 y al 4...etc. Esto es lo que se llama en riego solape.

    

pluviometría de un difusor y pluviometría acumulada del solape con otro difusor
pluviometría de un difusor y pluviometría acumulada del solape con otro difusor

¿Por qué es necesario el solape? Como observamos en la figura de arriba, la cortina de agua que emite cada emisor no es homógenea. La cantidad de agua que emite disminuye desde su base hasta el final de su radio de acción. Al solaparse el alcance de los emisores, conseguimos que la cantidad de agua que cae sobre el césped sea lo más uniforme posible (línea roja de la figura).

    Imaginemos que en vuestro césped los emisores de riego no solapan sus chorros de agua y sin embargo el césped se mantiene verde. Os preguntáreis entonces qué sentido tiene  el solape. Esta cuestión confunde no solo a personas que no entienden en absoluto de riego, sino que también lo hace a jardineros y algún que otro instalador familiarizado con los materiales de riego pero no con los cálculos hidraúlicos. La respuesta es sencilla. El césped se mantiene verde a costa de funcionar un mayor número de minutos que lo que requeriria si estuviese bien diseñado. Esto conlleva varios efectos colaterales. Por un lado, provoca que ciertas partes del césped acumulen una excesiva cantidad de agua para que no se sequen las zonas donde apenas cae agua. El consumo de agua se dispara. A medio y largo plazo supone un gran coste para nuestro bolsillo, sin que seamos conscientes de ello. 

    Se podría comparar una instalación de este tipo con una pequeña rotura en la cisterna de nuestro váter o en una tubería de nuestro lavabo, de tal modo que cuando nos lavamos las manos o hacemos nuestras necesidades, desperdiciamos siempre una cantidad considerable de agua. Si no estamos dispuestos a convivir con una avería eterna en la cisterna de nuestro váter o en cualquiera de los grifos de nuestra vivienda,¿por qué hacerlo en nuestra instalación de riego?.

   Imáginemos ahora que en vuestra instalación de riego los chorros de agua que emiten cada uno de los emisores solapan perfectamente.¿Está bien construida vuestra instalación de riego? No necesariamente. Pues una instalación correcta de riego no depende únicamente del solapamiento de sus emisores. Generalmente cuando los emisores no solapan entre sí se debe o bien a un mal diseño del instalador o a que su presión de funcionamiento  es menor a la que deberían de tener, provocando que su alcance sea menor de lo adecuado. Claro que también puede ocurrir lo contrario: que los emisores funcionen a una presión mayor de lo necesario. En este caso los emisores solapan perfectamente, pero al funcionar a una presión mayor de lo requerido, producen una nebulización tal de las gotas de agua, que éstas caen sobre el césped de un modo poco uniforme, especialmente cuando se levanta la más mínima corriente de aire. 

    Este tipo de sistemas de riego suelen ser típicas de instaladores que no poseen los conocimientos necesarios de mecánica de fluidos. Al no realizar cálculos matemáticos de ningún tipo, lo que suelen hacer es tomar como referencia otras instalaciones de riego que han visto funcionar de un modo aparentemente correcto. No tienen en cuenta que la variación en presión y caudal, aun en viviendas familiares, son a menudo bastante considerables, por lo que no se pueden equiparar unas con otras. Como medida de precaución y para curarse en salud, introducen menos emisores  de los necesarios en un sector de riego, para evitar que funcionen a una presión muy baja, y ocurra la peor de las desgracias visibles para un instalador, que es que los emisores no se levanten del suelo o expulsen un chorro minúsculo de agua. Esto lo que provoca no es ya solo una mala cobertura del riego debido a la nebulización tan alta de sus gotas de agua, sino que al utilizar más sectores de riego de los necesarios, el coste de la instalación aumenta considerablemente al utilizar más electroválvulas y tubería, al realizar también un mayor número de zanjas e instalar un programador con un mayor número de sectores.

   En resumen, además de un correcto solapamiento de los emisores de riego, en una instalación de riego cada emisor tiene que funcionar a un presión determinada. Por arriba o por abajo de esa presión, ese emisor funcionará incorrectamente, dando lugar a sistemas de riego que consumen un exceso de agua o que simplemente no son capaces de mantener saludable un césped. Para que los emisores de riego funcionen a la presión correcta, el instalador tiene que medir siempre la presión y el caudal de la toma de agua sobre la que va a partir la instalación de riego, y realizar luego los cálculos matematicos necesarios de un modo correcto. Si el instalador comenzó a realizar tu instalación de riego, sin tomar estas anotaciones de caudal y presión, puedes estar seguro que tu instalación de riego está mal hecha.